“Se necesita dignificar a las víctimas militares de la guerra en Colombia”: Coronel (RA) Alfonso Plazas Vega

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Coronel (RA) Alfonso Plazas Vega

Luego de 28 años de la toma al Palacio de Justicia por parte de la guerrilla del M-19, el Coronel (RA) Luís Alfonso Plazas Vega, condenado a 30 años por la supuesta desaparición de personas durante los hechos ocurridos en noviembre de 1985, habló con la Oficina de Comunicaciones Estratégicas de la ESDEGUE sobre la necesidad de dignificar a las víctimas militares de la guerra en Colombia. 

Aunque en cinco oportunidades la Procuraduría General de la Nación ha pedido su libertad (la última el pasado 5 de febrero de este año), alegando que la responsabilidad del Coronel en los sucesos no está demostrada, Plazas Vega sigue recluido en la Escuela de Infantería de Bogotá a la espera de justicia. 

El año pasado, su abogado, alegó que la sentencia confirmada por el Tribunal Superior de Bogotá, se había basado en testimonios y pruebas falsas, una conclusión que se une a la expuesta por el Tribunal Especial de Instrucción Criminal en donde se determina que no hubo desaparecidos como tal, sino cadáveres sin identificar.¿Entonces, por qué sigue privado de su libertad? He aquí algunas de sus apreciaciones.

 

Han pasado  28 años después de los hechos ocurridos en el Palacio de Justicia...

 

“Es muy triste… decir que he perdido seis años y medio de mi vida por culpa de un juicio en el que ni siquiera tuve derecho a defenderme. Sinceramente, creo que la intención era acusarme para calificar al Ejército Nacional como una empresa criminal”.

 

En el entorno  familiar, ¿cómo han sobrellevado toda esta historia?

 

“Ha sido una verdadera tragedia para toda mi familia. Lo más duro es estar lejos de los que amas. No he podido ver crecer y disfrutar a mis nietos, sólo los veo por Skype y a pesar de la distancia, ellos me quieren y me reconocen como su abuelo. Para mi esposa Thania ha sido dramático todo esto y desde su indignación ha escrito un libro titulado Qué injusticia, en el que plasma todo su dolor y muestra a la familia como una víctima más en este asunto”.

  

¿Qué tiene que decir a las Fuerzas Militares?

 

“Por voluntad de Dios, tuve la fortuna de seguir la carrera militar, al igual que cinco de mis hermanos, mi abuelo y mi padre. Las Fuerzas Militares son parte de mi familia, por eso me resulta difícil asimilar lo que está sucediendo con la imagen de la Institución en los últimos años. En esta conmemoración del Palacio de Justicia salen noticias sobre las investigaciones a la Policía, al DAS y a Ministros del Despacho. Todo esto es una política de distracción pública por parte de algunos medios de comunicación en contra del Estado y de las Fuerzas Militares, una estrategia que protege a los verdaderos delincuentes.

 

El propósito del M-19 al tomar el Palacio de Justicia, era quemar los expedientes de los narcotraficantes para que no pudieran ser procesados ni extraditados. Por eso les digo a los miembros de las Fuerzas Militares que cuando se enfrentan a los grupos al margen de la ley, en realidad se están enfrentando al narcotráfico, porque sin la financiación de estos últimos, las guerrillas y las Bacrim desaparecerían.

 

En definitiva, pienso que en Colombia no hay conflicto interno, hay una lucha frontal de las Fuerzas Militares con los grupos terroristas, financiados por el narcotráfico. Por eso, no se les puede dar estatus de soldados de una nación a los más grandes criminales de la historia de Colombia.

 

Según la ley 77 de 1989 (Artículo 6), el indulto no se aplicará a los homicidios cometidos  fuera de combate, con sevicia o colocando a la víctima en estado de indefensión, ni a los actos de ferocidad o barbarie. Tampoco se aplicará a quienes formen parte de grupo terroristas. ¿Entonces?"

 

La reforma al Fuero Militar acaba de ser declinada por la Corte Constitucional. ¿Qué opina al respecto?

 

“Considerar que los militares no pueden juzgar a sus pares porque puede haber impunidad, es discriminar a quienes portan el uniforme y considerar que no hay un militar suficientemente honorable como para valorar la conducta de un presunto delito”.

 

Se ha hablado mucho últimamente sobre el tema de la Memoria Histórica y el aporte de las FF.MM como víctimas de la guerra ¿cuál es su postura al respecto?

 

“A los militares, cuando somos víctimas, debe repararnos el Estado colombiano al cual hemos servido arriesgando nuestras vidas y en cumplimiento de los propósitos del país”.

 

¿Qué ha significado toda esta experiencia para usted como persona, como ciudadano y como militar?

 

“Como persona: El daño es irreparable. Nadie me puede reponer seis años y medio de mi vida perdidos por culpa de funcionarios judiciales quienes, paradójicamente, son los primeros en saber de mi inocencia. El daño moral, el daño familiar  y el daño económico no tienen precio.

 

Como ciudadano: Mi caso ha sido una demostración de que la Constitución en Colombia es un rey de burla. Basta leer el Parágrafo 2, Artículo 2 que reza que las autoridades están establecidas para defender la vida y la honra de sus ciudadanos. Por el contrario, a mí me han atropellado mi vida que ha estado en constante peligro, mi honra que ha sido pisoteada por los medios con la bendición de buena parte de los políticos del país y mis bienes materiales, que los acabaron. Llevo más de mil millones de pesos gastados en mi defensa, seis años sin producir y hasta tengo una herencia embargada por la Contraloría. No quiero extenderme más porque no alcanza este corto espacio para relacionar el desprecio de los funcionarios por la Carta Magna de Colombia.

 

Y como militar: Han tratado de acabar con mi honor militar, pero no lo han logrado”.

 

¿Cree que llegará el día en el que sea reconocida su inocencia?

 

Eso espero. Estamos trabajando para que así sea. 

 

 

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